A diferencia de una carta impresa, el precio de la carta QR no es un gasto único de impresión, sino un total formado por varias partidas. Conocerlas de antemano te permite planificar el presupuesto adecuado y evitar tarifas sorpresa. Aquí desglosamos qué compone el coste, qué influye en el precio y dónde ahorrar.
Las partidas que componen el coste de una carta QR
- Instalación: pasar la carta a digital, categorías y productos. En muchas plataformas es gratis si lo haces tú.
- Suscripción mensual o anual: la tarifa del plan que aloja tu carta y habilita actualizaciones y el QR.
- Diseño y fotografía: una partida extra si quieres fotos profesionales; la mayoría lo resuelve con su móvil.
- Impresión y exposición: pegatina, soporte o tarjeta para poner el QR en las mesas; un gasto bajo y único.
- Costes ocultos: tarifas por usuario, límite de productos o recargos sorpresa por carta multilingüe.
Factores que afectan al precio de la carta QR
La misma solución de carta QR puede costar distinto según el local. Cuantas más sucursales o cartas gestiones, mayor es el plan. Funciones como el multilingüe, los pedidos online, los alérgenos y los informes también marcan el precio. Al comparar, mira más allá de la cuota mensual si todo lo que necesitas está incluido; un plan barato puede salir caro con módulos extra.
Cómo ahorrar en el coste
- Introduce tú la carta: la instalación suele ser sencilla y la terminas en horas sin pagar un servicio.
- Prueba gratis primero: testea la solución con una prueba sin tarjeta antes de decidir.
- Elige el plan anual: en muchos proveedores pagar al año sale mejor que al mes.
- Agrupa en un plan: un plan con multilingüe, alérgenos e informes te evita pagar módulos aparte.
Con ROXQR creas una carta QR multilingüe en minutos, sin app ni instalación, y la pones en las mesas; alérgenos y actualizaciones incluidos. Pruébalo gratis antes de valorar el coste y comprueba que todo lo necesario está en un plan. Mira nuestra solución para más detalles.